‘TANGO BAR’
UN AUSPICIOSO DEBUT CINEMATOGRAFICO
La trascendencia internacional alcanzada por Rubén Juárez mediante sus numerosas giras y la difusión de sus exitosas grabaciones lo puso en la mira de los productores de un proyecto cinematográfico nacido en Puerto Rico, en el que también participaron cineastas argentinos, dándole carácter de coproducción. La película se llamo TANGO BAR (aunque su argumento no tiene relación con el film homónimo interpretado por Gardel) y fue realizada parte en el citado país caribeño y parte en estudios mexicanos, durante el año 1987.
El guión cinematográfico fue escrito por el prestigioso narrador José Pablo Feinnman, junto con el productor Juan Carlos Codazzi, argentino radicado en la isla y el director, portorriqueño Marcos Zurinaga.
Junto con Rubén Juárez, protagonizaron esta producción el actor Raúl Juliá, de gran arraigo en el ámbito local y latinoamericano y nuestra gran cantante Valeria Lynch.
La música estuvo a cargo del talentoso director y compositor Atilio Stampone. Participaron también en el film, donde predominan los cuadros musicales, grandes figuras de nuestra danza, como Liliana Belfiore, El Chucaro y Norma Viola, Doris Petroni, Nelida y Nelson y Carlos y Maria Rivarola.
Esta película fue para Rubén Juárez otra oportunidad de evidenciar plenamente sus condiciones artísticas, no solamente como cantor e interprete del bandoneón, y lo proyecto a la consideración de un numeroso publico de habla hispana, que la recibió con interés y beneplácito.
DEFENDIENDO LAS NUEVAS CORRIENTES DEL TANGO
Allá por 1983, unas declaraciones de Rubén Juárez en un canal de TV en las que criticaba la falta de difusión que se daba a los temas nuevos en la mayoría de los programas radiales y televisivos dedicados al tango, originaron una respuesta critica por parte de un conocido animador.
La Revista Shock, suplemento de un popular matutino, publico bajo el titulo “Polémica en el Tango”, declaraciones de ambos protagonistas. Las de Rubén Juárez, que demostró una vez mas su honesta convicción y claridad de ideas, aportaron algunas expresiones dignas de recordarse, como las que reproducimos:
Periodista: A usted le difunden mas los temas tradicionales que aquellos de vanguardia.
R. Juárez: Yo personalmente, no puedo quejarme, pero mi bronca tiene que ver con los jóvenes autores y compositores que no tienen su oportunidad. Hoy, pobre del interprete que se dedique al tango. El camino le será, entonces, doblemente difícil.
Periodista: Esa es su preocupación?
R. Juárez: Exactamente. En mi caso, por ejemplo: a mi me gustaría que se difundieran mucho mas los temas nuevos: esos son los que posibilitan la renovación permanente, la búsqueda constante que debe intentar todo artista... a los jóvenes se les hace todavía mas difícil el ingreso a nuestra música mas representativa. Les falta la necesaria identificación con lo que se dice, el tango a veces no llega a representarlos...
Y remata el reportaje con esta rotunda frase:
“Que se difunda un mayor porcentaje de temas nuevos y mayor proyección para los jóvenes. Al tango, la mejor música del tango, le falta gente que se juegue...”.
APUNTES SOBRE LA DISCOGRAFIA DE RUBÉN JUÁREZ
- Una de las características que mejor definen la personalidad artística de Rubén Juárez es su consecuente postura de prestar especial atención a los autores temas contemporáneos para incluirlos en su repertorio, sin otro compromiso que la natural preocupación por elegir letras y músicas que posean un buen nivel de calidad y que sean representativas de la vida y la gente de este tiempo. Ello surge nítidamente de un somero análisis de sus grabaciones: sobre aproximadamente 150 temas, casi el cincuenta porciento corresponden a obras de actualidad, en muchos casos estrenos y en otros, de reciente aparición. Es cierto que algunos son éxitos probados o de autores reconocidos como Eladia Blázquez, Chico Novarro, Héctor Negro, Horacio Ferrer o Juanca Tavera, pero hay otras, además de las que le pertenecen a Rubén, que difícilmente hubieran sido llevadas al disco por cantores no motivados, como él , por un sincero deseo de difundir y apoyar lo nuevo, estética y cronológicamente hablando.
- La predisposición a no encerrarse en esquemas perimidos y la ductilidad de su vena interpretativa se evidencian especialmente en su Larga Duración producido en 1984, titulado “Piedra Libre”. Allí Rubén Juárez, se aproxima a un universo creativo no específicamente tanguero, formado por autores surgidos del movimiento de Rock, que fueron buscando a su vez las raíces locales de su expresión en lo nacional y ciudadano. De esa simbiosis nacen muchos de los temas de este disco, al que se asocian nombres como Lito Nebbia, Juan Carlos Baglietto, Piero y otras significativas figuras de la misma extracción.
- Como todo cantor de tangos, Rubén, además de su lógica admiración por Carlos Gardel, no podía eludir la atracción de interpretar algunos de los éxitos del Zorzal, de los cuales hizo uso pero no abuso.
Ello se refleja en su discografía, en la que contabilizamos estos clásicos: Por una Cabeza, Pobre Gallo Bataraz, Criollita deci que si, Abandono y Melodía de Arrabal. Y como homenaje, el tema “Don Carlos de Buenos Aires”.
VOZ, PRESENCIA Y DESTINO DE CANTOR
Dijo alguna vez, en un reportaje: “Desde pibe soñé con ser un bandoneonísta cantor”. El tiempo y su devenir lo afirmaron en la segunda faceta de su vocación, sin desmedro de sus meritos como interprete del “arrugado”.
Será porque el bandoneón se toca sentado y Rubén Juárez fue requerido por el tango y por el publico a elevarse en toda su estatura en el escenario, para seducir con la fuerza y la sugestión de su canto.
Mas de veinte años de trayectoria profesional, siempre en las primeras filas de nuestra canción, lo muestran hoy tan juvenil y tan maduro como siempre, aunque parezca una contradicción.
Porque Rubén Juárez fue desde el principio un joven con veterania y hoy suma a su mayo experiencia el clavel fragante de un espíritu no contaminado por la rutina, manifestado en su elección equilibrada entre lo mejor del pasado y lo nuevo con proyección de futuro, en su repertorio, mas un inconformismo que lo hace mantener la búsqueda de excelencia.
Estas firmes convicciones y su natural talento, han proyectado esta sólida y simpática figura que, dentro y fuera de nuestras fronteras, sigue cosechando aplausos y lauros, para si mismo y para su pasión: el Tango.
Por Julio Cesar Páez (1991)