BIOGRAFÍA - RUBEN JUAREZ
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“ESA VOZ TIENE QUE SER LA TUYA”

ubén trabajaba de cadete en un comercio, cantaba en las fiestas y reuniones de barrio, iba a los bailes con su “barra” de amigos. En su canto de entonces se reflejaba la profunda admiración que sentía por Julio Sosa, quien por entonces lo influenciaba marcadamente. Pero su destino artístico no encontraba aun en el una definición en cuanto al genero que iba a cultivar, si el bandoneón o no, las dudas eran muchas.
Una tarde de fines de noviembre de 1964 recibe un llamado inesperado de su madre, quien le da una noticia que lo sorprende y conmueve: había muerto Julio Sosa. Ella lo tranquiliza ante su apreciable turbación y le dice que va a concurrir al velatorio del cantor, pero que no quería llevarlo para que no le quede esa imagen de su ídolo. Pero antes de cortar la comunicación le agrega: “Ahora le va a hacer falta una voz a Buenos Aires y esa voz tiene que ser la tuya”.
Cuenta Rubén que esas palabras resultaron decisivas. Ya no tenia dudas de cual iba a ser su camino, su vocación, su destino. Y así fue nomás...

 

EL “PERSONAJE” ESTABA... Y NO FALLO

Aquellas “salidas” de fin de semana tenían su encanto. Pero también su riesgo. Largarse para el interior con Héctor Arbello y su guitarra y él con su bandoneón, su pinta y su voz, nada mas que con la plata para el hotel, no era nada seguro.
Pero siempre había algo, se cubrían los gastos, la comida y se traían unos pesos, que en la casa de Rubén caían muy bien. Después en la semana... a seguir trabajando. En una de esas “salidas”, se largaron hacia la provincia de Santa Fe y llegaron un fin de semana a Teodolina, uno de los tantos pueblos de por allí. Arbello le comento: “Si aquí encontramos al personaje que yo pienso y el te escucha ... te salvas ... “ La Peña “Los 20”, que era adonde querían presentarse para trabajar los viernes, pero ese fin de semana fue el sábado (justo el día en que llegaron ellos). Señal de buena suerte. Se hizo, se presentaron y el “personaje” estuvo y los escucho. El “personaje” era Horacio Quintana, la predicción de Arbello se cumplió y la carrera de Rubén Juárez comenzaba a protagonizar su capitulo brillante. ¡Y allí se “salvaron” unos cuantos! Un poco también –vale la pena admitirlo -, el Tango... Por suerte, Quintana no era sordo ni tonto, ni lerdo...

PREFERENCIAS DE RUBÉN JUÁREZ 1982
(De un recorte publicado en diciembre de 1982, extractado textualmente – medio no identificado)

Por orden de preferencias:
Cantores: Gardel, Julio Sosa, Floreal Ruiz, el “polaco” Goyeneche, Rubén Juárez y ¡Rufino!...
Orquestas: “Pichuco”, Pugliese, Salgan, Gobbi, Garello y... ¡Astor Piazzolla! Por Dios...

ALGO QUE DIJO
“Cantar letras que tengan que ver con lo que suceda”